Todo empieza en una galería de arte de Madrid,España. Se encuentra Eduard Manet, clasicista e impresionista exponiendo sus obras en
Lord: Hola maestro Manet, he visto muchas de sus obras y comparto bastante la visión que usted tiene de la realidad
Manet: Oh, muchas gracias gentil caballero. Perdón, usted es Lord..Byron. ¿Uno de los escritores más versátiles e importantes del Romanticismo, cierto?
Lord: Me halaga mucho su comentario, si pues soy el mismo, aunque no me consideraría uno de los más versátiles en cambio si consideraría mejores a mis antecesores. Soy un apasionado de los primeros románticos.
Manet: Si, es increíble Uds. le sacan lo bonito a cada experiencia, demostrando libertad y autonomía al describir la realidad.
Lord: Maestro gracias por sus comentarios. Pues la verdad el romanticismo es un estilo de vida, no es ver la vida de color de rosas es oler la vida como a rosas, ser positivo y no solo mirar lo malo de cada situación que nos sucede. Somos el tipo de personas que mezclan el espíritu racional y crítico para analizar la realidad.
Manet: Me impresionan bastante sus obras sobretodo por sus héroes o antihéroes.
Lord: Cuénteme, ¿Que piensa de ellos? Su opinión es muy importante para mí
Manet: Sus héroes presentan un idealizado pero defectuoso carácter con atributos como gran talento, exhibición de pasión, rebeldía, exilio, un oscuro pasado. Son muchas las características que los representan que me es imposible terminar de enunciarlas.
Lord: Bueno, coménteme ahora, ¿Cual es la obra mía que más le ha llamado la atención?
Manet: Las peregrinaciones de Childe Harold, Lara, Manfredo, que claramente son fichas autobiográficas que nos permiten descubrir su carácter excéntrico, polémico y controvertido.
Lord: Si, es que para mi uno no debe aceptar la realidad como es, sino verla con otros ojos.
Manet: A que se refiere con otros ojos, poeta?
Lord: Muchos han atribuido mis capacidades a un trastorno bipolar, a una depresión maníaca. Considero que soy ácido y cruel.
Manet: No diga eso, a mí también me pasa lo mismo, digamos El Torero Muerto, es mi pintura más polémica, solo porque no muestro una realidad donde todo es perfecto, no soy tan romántico como lo es Ud. al plasmar mi pensamiento de la actualidad, soy bastante trágico y dramático.
Lord: Entiendo eso, considero que a mí también me catalogan como polémico porque defiendo a los desheredados, los marginados, los miserables: corsarios y cosacos; y la hipocresía en general siempre me ha disgustado.
Manet: Igual es que vivimos en una época en la cual hay muchas guerras, digamos se que ud apoya a España ante la invasión napoleónica y la independencia de las naciones latinoamericanas.
Lord: Si ese es otro de mis tantos problemas, no quedarme callado y denunciar lo que me parece que está mal, Napoleón es un bárbaro que lo único que quiere es acumular riquezas a costas de otras naciones, no le basta con lo que tiene.
Manet: Pero bueno, contemos con que algún día ese bárbaro sea vencido y se le dé la lección que tanto necesita.
Lord: Tiene razón maestro, bueno volviendo a lo que me trae hasta aquí, cuénteme ¿que lo inspira en su obra y el por qué plasmar una realidad cruda?
Manet: Es una pregunta difícil, tratare de responderle lo más sincero posible. Para empezar mis obras han pasado por muchas etapas, ahora me encuentro en plena libertad de decidir que plasmar de la realidad que observo, En las condiciones en que tuve que desenvolverme he sido un incomprendido a lo largo de casi toda mi carrera, una situación verdaderamente amarga para un artista como yo, partidario del fair play y de carácter abierto, pero ambicioso bajo una aparente resignación, más dolorosa porque siempre aspiré a verme conceptuado a través del cauce al que atribuía significación categórica, el de los galardones oficiales.
Lord: Oh, la verdad comprendo bastante lo que es estar bajo una presión como esa, creo que compartimos los mismos sentimientos, que nos une a través del arte, ese don maravilloso que se nos ha entregado para que nosotros se lo heredemos a la sociedad en general.
Manet: Ud. Tiene mucha razón, es una gran responsabilidad pero nosotros tenemos que desempeñarla, Ud a través de sus grandes escritos donde entremezclan la realidad y la ficción dentro de un margen de aparente perfección; yo con mis pinceladas unas veces incomprendidas.
Fue un placer compartir con Ud. una conversación tan amena como la que hemos tenido, espero volvernos a encontrar en próximas ocasiones.
Lord: El gusto es mío maestro, y déjeme decirle que el placer es mío, con gusto vendré a próximas exposiciones, seré el primero en llegar.
Manet: Le pido un permiso.
Lord: Esta bien, igual también me marcho tengo que terminar una obra que deje inconclusa.
Y así fue como poco a poco, el inaptado Lord Byron se fue alejando de la galería y se dedicaría a terminar su más grandiosa obra: Don Juan; ante la mirada enorgullecida de Eduard Manet, por haber compartido un tiempo valioso con una autoridad en la literatura mundial.
